Elena - Mi experiencia con monociclo

Una persona sobre un monociclo siempre me ha parecido una imagen visual divertida, alegre, generadora de buen rollo.

Es Buen Rollo!

A mí me encanta vivir la vida con buen rollo. Tal vez por eso siempre me ha gustado fantasear imaginándome sobre una rueda. Sin embargo, hasta ahora, pensarme montando en monociclo ha sido solo eso: una imagen mental divertida. Pero he cumplido 30 años y he tomado la decisión de priorizar imágenes mentales que todavía no existen, mis ideas, mis fantasías… Y gastar mi tiempo en lo que siento que me da vida.

Este año, los Reyes Magos dejaron sobre la alfombra de nuestro salón un precioso monociclo con rueda de 20”. Un monociclo de segunda mano, que seguro que ya habrá hecho tan feliz como a mí a otro/a monociclista. Eso me gusta pensar.

¿Cómo aprendí a montar en monociclo?

Súper ilusionada por hacer realidad la fantasía de montar en monociclo, bajé con mi rueda al garaje: Pero en varios días no conseguí ni si quiera subirme a ella. Y resultó que un día tuve la sensación de haberme sentado sobre el sillín… En lugar de acabar, repentinamente, sentada en el suelo, como tantas otras veces. Era solo una sensación pero para mí era valiosa. Hice amistad con una columna de garaje para poder intentar algo más sobre la rueda y me alimenté, solo, de sensaciones: un día de la sensación de sentir mi peso sobre el sillín (y no entre mis piernas, que estaban llenas de cardenales), otro de la sensación de creer que había posado un pie sobre algún pedal (que casi siempre acababa dejando marcas en mi espinilla), un rato de la sensación de creer que comenzaría a rodar, otro rato de la sensación de haberme subido a la primera…

Del garaje pasé a la pista de fútbol del pueblo. Cuando la tarde caía, con intención de no ser el entretenimiento de tod@s, con frío, gorro y un buen chaquetón, volvía a intentarlo. Un día, de repente, me supe sobre el monociclo. Otro, recorría unos metros hasta perder el equilibrio. Espontáneamente unos metros más, hasta que la tensión en las rodillas me resultaba insoportable y me sentía obligada a pegar un salto y bajar para descansar. Entonces comprendí que no bajaba a la calle con mi rueda a intentar subirme en ella… Sino a disfrutar de cada sensación nueva de búsqueda del equilibrio sobre el monociclo, de encuentro con él, y de intención de guardarlo… ¡Qué pasada! Ya no solo era una imagen mental divertida hecha realidad, sino una forma de gastar mi tiempo disfrutando al experimentar sensaciones nuevas que me hacen sentir viva.

Estar Juntos nos Hace más Felices

Y como todo lo que es bueno en mi vida, necesitaba compartirlo con la gente. Invertí mucho tiempo bicheando por internet con intención de encontrar a alguien que quisiera juntarse un rato para compartir experiencias. Hasta que, charlando con “los monos” de “El Último Mono Juice & Coffee” sobre toda esta historia, me hablaron de Adam y nos pusieron en contacto.

Con mucha ilusión fijamos día, hora y lugar para juntarnos. Adam apareció montado en su monociclo y me divertí solo de verlo saludar con el buen rollo que regala.

Estar con él un rato me sirvió para aprender a subirme a mi monociclo sin ayuda de ninguna columna de garaje…

Al rato apareció, en su “Qu-ax Luxus” de 26’’, Fran. Otro crack del que aprendí mucho. De él, no solo de su monociclo. Después de que Fran me ofreciera probar su rueda, no tuve ninguna duda de que era hora de pillar uno así, que me permitiera recorrer distancias.

Pasar una mañana con Adam y Fran me sirvió para aprender más de este deporte y de mi monociclo. Pero sobre todo para cargarme de energía, pues son buenos animadores, y para disfrutar con gente buena de esta pasión que he descubierto y que me mueve.

Es Possible Cumplir Tu Sueños

Adam compartió una idea que, para mí, resume bien la esencia de esta historia que tiene que ver con la rueda y con la vida:

Cuando consigas tu nuevo monociclo, no te deshagas de este. Porque este puede servirle a otra persona a la que le apetezca aprender a montar y no pueda conseguir uno. Podemos prestárselo para que disfrute también.

Esto para mí va de disfrutar compartiendo buen rollo sobre una rueda. Mientras me vuelvo a juntar para disfrutar con el resto de la banda… Espero impaciente a que llegue a casa mi nuevo “Qu-ax Luxus” de 26’’. Continuará… ¡Gracias, colegas!


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